Desarrollado en colaboración con Robert Keeley (Keeley Electronics), el Supro Keeley Custom 12 continúa la línea del Custom 10, yendo más allá en la idea de un combo Supro diseñado para integrar naturalmente un pedalboard. Mientras que algunos amplis privilegian los canales y efectos incorporados, este modelo apuesta por una arquitectura simple y eficaz (1 canal, EQ de 2 bandas, master) para colocar tus pedales en el centro del juego, conservando la personalidad Supro: medios presentes y una respuesta muy "touch sensitive".
Este combo está hecho para el guitarrista intermedio a avanzado que construye su sonido con pedales y quiere una base a válvulas reactiva, sin complejidad innecesaria. En estudio, ofrece un clean rico, fácil de grabar, y acepta perfectamente las saturaciones externas. En ensayo y en escenarios pequeños a medianos, sus 25W aportan el punch necesario, mientras que el master volume ayuda a adaptar el nivel sonoro a la situación. En cuanto a estilos, destaca en blues, rock, indie, pop, garage y todas las estéticas donde se busca un ampli vivo, articulado, que "respira" con el toque y se lleva bien con los pedales de ganancia.
El Supro Keeley Custom 12 va directo al grano: un preamplificador a válvulas con una ecualización Bass y Treble (2 bandas) especialmente ajustada para mantenerse clara cuando se apilan overdrives. El dúo Volume (nivel de preamplificador) y Master (nivel global) permite elegir entre un sonido muy limpio y amplio, o por el contrario empujar el preamplificador para obtener más carácter, controlando la presión sonora en el altavoz. El bucle FX es un punto fuerte: coloca tus delays y reverbs después de las etapas de ganancia, para mantener repeticiones nítidas y colas de reverb limpias, incluso cuando el ampli o los pedales delante ya saturan.
Estamos ante un combo todo a válvulas con un carácter claramente vintage, pero con un comportamiento moderno gracias al Creamback. Espera un clean cálido y denso, con medios que resaltan naturalmente en la mezcla, una buena base en graves y agudos suaves pero bien definidos. La dinámica es uno de los grandes placeres de este modelo: responde fuertemente al ataque de la mano derecha, al volumen de la guitarra y a las variaciones de ganancia de los pedales. Con single coils, el sonido se mantiene brillante y expresivo; con humbuckers, gana cuerpo y mordiente sin volverse agresivo. El Celestion G12M-65 Creamback aporta ese toque "maderoso", medios-altos crujientes y una compresión musical que da cohesión a los sonidos crunch, manteniendo suficiente headroom para pedalboards exigentes. Este combo se ha visto en contextos indie/rock actuales, prueba de su posicionamiento: un sonido de ampli identificable, pero pensado para ser moldeado por los pedales.