El Studio 210 se inscribe en el espíritu "ligero pero serio" de Ashdown: un combo pensado para bajistas que quieren una verdadera reserva de potencia sin cargar con peso innecesario. Retoma el enfoque y las funcionalidades de modelos más compactos de la serie Studio, ganando proyección gracias a una configuración 2x10, ideal para pasar del trabajo en casa a actuaciones de tamaño pequeño y mediano.
Este combo de bajo está dirigido tanto a bajistas intermedios como a músicos experimentados que buscan un amplificador fiable, fácil de ajustar y transportar. Destaca en ensayos, home studio (a través de la DI XLR y la salida de auriculares) y en escenarios en contextos de club, pop/rock, funk, soul, reggae o jazz moderno. Con su EQ de 5 bandas y el tweeter desactivable, cubre tanto sonidos redondos y profundos como ataques más marcados.
Ashdown apuesta aquí por una ergonomía probada: un ecualizador de 5 bandas (Bass, Low Mid, Middle, Hi-Mid, Treble) directamente inspirado en sus plataformas populares, para esculpir con precisión las frecuencias graves y situar el bajo en la mezcla. El interruptor "Shape" permite cambiar rápidamente la curva de ecualización para un sonido más cavado, mientras que el interruptor de mute del tweeter ayuda a pasar de un registro moderno a un color más vintage.
En cuanto a conectividad, está todo: salida DI XLR para sonido o grabación, loop de efectos para integrar tus pedales de modulación/delay después de la sección de preamplificador, entrada de línea para tocar con backing tracks, salida de auriculares para practicar en silencio y salida para altavoz adicional para añadir un bafle de 8 ohmios cuando necesites más proyección. El overdrive con emulación de válvula, conmutable con pedal, permite pasar instantáneamente de un limpio puro a un crunch musical.
El Studio 210 ofrece un sonido típicamente Ashdown: graves generosos pero controlados, medios presentes para mantener la articulación y una dinámica que responde bien al juego con la mano derecha. En limpio, el resultado es sólido y claro, con suficiente headroom para aguantar un ensayo o un concierto en configuración ligera. Al activar el drive, se obtiene una saturación progresiva, más "válvula" en espíritu, ideal para engrosar la nota, añadir carácter en rock o dar personalidad a las líneas fingerstyle y con púa.