En un entorno de producción musical, una interfaz de audio suele estar en el centro del setup: conectada permanentemente, expuesta a depósitos de polvo, manipulaciones rápidas y accidentes de oficina. Esta cubierta protectora se presenta como el accesorio simple y eficaz para mantener tu Apollo Solo o tu Arrow limpio y listo para grabar, sesión tras sesión.
Está dirigida tanto a home-studistas como a profesionales que dejan su interfaz instalada en el escritorio, cerca de un teclado maestro, un controlador o una estación de montaje. Ideal si transportas regularmente tu interfaz, o si tu espacio de trabajo es compartido: reduces la acumulación de suciedad en los controles y aseguras la superficie contra imprevistos.
Gracias a su diseño rígido, esta cubierta protege eficazmente contra agresiones comunes (polvo, marcas, gotas) aportando además una barrera contra contactos accidentales. El acabado transparente lechoso se integra visualmente en la mayoría de setups de producción musical, sin afectar la ergonomía del escritorio.