La conicidad 1:30 es una referencia frecuentemente utilizada para obtener un contacto regular en toda la superficie de un montaje cónico. Este tipo de escariador permite afinar un ajuste con precisión, controlando la progresión del corte y la concentricidad, punto clave para ensamblajes fiables y duraderos.
Este juego está dirigido a lutieres, talleres de reparación y aficionados experimentados que buscan una herramienta dedicada al ajuste cónico. Es especialmente adecuado para operaciones que requieren precisión (puesta a diámetro progresiva, corrección de un cono existente), trabajando con pasadas ligeras para evitar desgarros y conservar la geometría.
Aunque esta herramienta no tiene un impacto sonoro directo, un ajuste cónico limpio y regular contribuye a la estabilidad mecánica (fijación, ausencia de holgura, contacto homogéneo). En los instrumentos de cuerda frotada, un montaje bien ajustado favorece un uso más cómodo y una mejor fiabilidad diaria.