La Digitech Whammy es una de esas pedales que han creado una firma sonora por sí mismas. Su idea fundacional es tan simple como efectiva: transformar la transposición en un gesto expresivo, con un recorrido de expresión fluido que permite "dibujar" la altura en tiempo real, como un vibrato radical... pero bajo el pie.
A lo largo de las generaciones, la Whammy se ha convertido en un lenguaje: riffs que saltan octavas, armonías agresivas, deslizamientos imposibles con la mano y transiciones ultra musicales entre dos notas. Esta versión conserva el ADN que hizo legendario el efecto, aportando una lectura más adaptada a los acordes y una conectividad pensada para los rigs actuales.
La Whammy está dirigida a guitarristas (y bajistas) que quieren una pedal de efecto para guitarra inmediatamente inspiradora, capaz de transformar una frase simple en un momento destacado. Si tocas rock, ofrece leads que despegan y descensos vertiginosos al estilo "tremolo bar" digital. En metal y estilos modernos, sus intervalos y armonizaciones refuerzan el impacto rítmico y añaden una tensión muy expresiva.
En ambient, post-rock y música de cine, el modo acordes se convierte en una herramienta de textura: transposiciones progresivas, capas que se desplazan, armonías móviles y colores "cinematográficos". En estudio, también es excelente para doblar una línea, engrosar un patrón, crear una respuesta melódica o fabricar una transición que atrae la atención sin sobrecargar la mezcla.
El corazón de la Whammy es su pedal de expresión: controla el desplazamiento de altura con precisión, desde el movimiento más sutil hasta el estiramiento más extremo. El selector de modo permite cambiar entre Classic y Chords para elegir la sensación y el comportamiento de tracking según tu forma de tocar.
Dispones de 10 ajustes Whammy para transposiciones tipo "subida / bajada", de 9 ajustes de armonía para apilar una voz transpuesta (ideal para engrosar un lead o crear una tercera/quinta instantánea), así como de 2 parámetros de desafinación diseñados para ampliar el sonido y añadir un movimiento de altura más orgánico.
En el escenario, el true bypass protege tu sonido base cuando el efecto está apagado. Y gracias a la entrada MIDI, la Whammy puede integrarse en un set programado: recordar ajustes, cambios sincronizados y control desde un controlador para mantener las manos en el mástil y la atención en la interpretación.
La Whammy es una firma: un pitch shifting expresivo y decidido, que pone en primer plano el gesto musical. En modo Classic, encontramos ese grano y esa sensación "Whammy" que hacen que los bends con el pie sean inmediatamente adictivos, con una respuesta ideal para riffs nerviosos, enganches y efectos de subida muy marcados.
El modo Chords busca una transposición más adecuada para acordes: útil para mover progresiones, crear capas transpuestas o superponer una armonía que siga siendo legible. La dinámica depende mucho de tu ataque y del ajuste elegido, lo que la convierte en una pedal muy viva: cuanto más matices, más se vuelve un instrumento por sí misma en tu cadena de efectos.