Desde la aparición de las primeras POG, Electro-Harmonix se ha impuesto como una referencia para obtener octavas polifónicas creíbles (incluso en acordes complejos), con ese carácter inmediatamente musical que va desde un simple engrosamiento hasta un verdadero "drawbar organ" al estilo órgano de tubos. La POG3 retoma el ADN sonoro y los controles emblemáticos de la serie (Attack, Filter, Detune), añadiendo una dimensión más actual: estéreo más profunda, enrutamiento más flexible, presets y control completo para integrarse a un pedalboard moderno.
La POG3 está dirigida al guitarrista (o bajista) que quiere ampliar su rol en la mezcla: doblar una línea, simular una 12 cuerdas, crear una alfombra de órgano o generar armonías masivas sin latencia molesta. Es adecuada tanto para músicos intermedios como profesionales, ya que se puede mantener en ajustes simples (una octava abajo/arriba) o ir hacia sonidos muy diseñados.
En cuanto a estilos, brilla en rock, indie, pop, funk, metal (para engrosar un riff), pero también en ambient y sound design gracias a la panorámica, el filtro resonante y los presets. En estudio, abre capas armónicas limpias y bien afinadas; en vivo, sus salidas extendidas y su MIDI la convierten en una herramienta formidable para cambios de sonido milimétricos.
En el corazón de la POG3 encontramos 6 voces polifónicas con faders dedicados para dosificar con precisión cada componente (Dry, -2, -1, +5, +1, +2). La gran novedad "performance" es el estéreo: cada voz puede posicionarse en la imagen gracias a un panorámico por voz, y el pedal ofrece un enrutamiento completo con salidas Left/Right y una salida Direct Out separada. Ideal para enviar una señal dry a un amplificador y las octavas a otro, o para un split hacia la consola.
La sección de efectos incorpora los imprescindibles POG: Attack para swells limpios tipo pedal de volumen, Detune para engrosar y chorusar, y un Filter que va más allá aquí con un filtro multimodo y una resonancia (Q) ajustable, complementada por una envelope para barridos dinámicos que siguen tu interpretación. Para afinar el renderizado de las octavas agudas, un control Focus apunta específicamente a las voces +1 y +2, y el conjunto está calibrado para mantener definición incluso cuando la mezcla se vuelve densa.
Finalmente, la POG3 está diseñada para rigs modernos: 100 presets de usuario, control vía MIDI In/Out, puerto USB-C para edición y transferencia con EHXport, y una entrada Expression/CV para controlar parámetros en tiempo real. La interfaz (pantalla OLED, faders iluminados, navegación) ayuda a trabajar rápido, ya sea en un pedalboard o en sesión.
La POG3 es una máquina de texturas: sabe mantenerse precisa y "hi-fi" cuando solo queremos engrosar un sonido, pero también puede volverse muy colorida en cuanto apilamos voces y esculpimos con el filtro. Su tracking polifónico permite tocar acordes sin que el efecto se desplome, y la dinámica sigue siendo muy explotable: tocando más suave se obtienen capas más aéreas; atacando más fuerte se consigue un renderizado más presente, casi "sintético". Los sonidos típicos van desde la 12 cuerdas brillante hasta el órgano amplio, pasando por octavas graves sólidas y armonizaciones modernas.
En la familia POG, este tipo de efecto es apreciado por músicos conocidos por sus setups creativos: se reportan usos entre Jack White, John Frusciante, Josh Homme o Jonny Greenwood, prueba de que el concepto POG se integra bien tanto en contextos de riffs como en texturas experimentales.