El pie de micrófono bajo es uno de los imprescindibles cuando hay que captar una fuente al ras del suelo, sin ocupar espacio. Con su altura contenida de 305 mm, este modelo es especialmente adecuado frente a un bombo, pero también frente a un altavoz de guitarra, un cajón o cualquier instrumento que requiera una colocación baja y estable. Su varilla permite "introducir" el micrófono en la zona ideal sin mover toda la instalación, lo que ahorra tiempo durante los ajustes y cambios de escenario.
Diseñado para bateristas, ingenieros de sonido y home-studistas, este pie está pensado para situaciones donde cada centímetro cuenta. Su baja altura facilita la colocación frente al portillo de un kick o lo más cerca posible de la piel de resonancia, limitando el impacto visual y la ocupación de espacio. En estudio, se convierte en un aliado práctico para tomas cercanas y repetibles, especialmente cuando se quiere mantener una posición de micrófono idéntica de una sesión a otra.
La varilla de 525 mm ofrece un rango cómodo para orientar el micrófono hacia el ataque, el centro o el borde de la fuente, según el resultado deseado. Esto es especialmente útil en un bombo, donde unos centímetros pueden modificar el balance entre ataque, graves y resonancia.
Con 1,8 kg, este pie prioriza la estabilidad, un punto clave cuando se usa un micrófono más pesado o se trabaja en un entorno donde el equipo puede estar sometido a vibraciones, pasos o cables. Resultado: una colocación más fiable y menos riesgos de desplazamiento accidental durante una toma.