Diseñado para ofrecer la rigurosidad de un soporte de gama superior sin disparar el presupuesto, este pie de micrófono apuesta por una base pesada y un formato compacto. Resultado: una colocación más sencilla en las zonas congestionadas del estudio o del escenario, manteniendo una sujeción fiable a lo largo del tiempo.
Ideal si buscas un pie bajo y versátil para el bombo, la captación de un amplificador de guitarra/bajo o cualquier instrumento que requiera un micrófono cercano a la fuente. Su altura y su pértiga permiten ajustar el ángulo sin tener que mover todo el trípode.
La pértiga extensible (hasta 55 cm) facilita las colocaciones delicadas, mientras que la altura ajustable de 24 a 115 cm cubre tanto las tomas a ras del suelo como las configuraciones más elevadas.
La tornillería de acero tratado refuerza la longevidad, y la base trípode muy estable limita los riesgos de vuelco durante sesiones intensas.