La serie diatónica mayor es la más extendida en el universo de la armónica, ya que durante mucho tiempo fue el formato más simple y eficaz para tocar melodías y acompañar canciones populares. Es este "estándar" el que se impuso en el escenario y en el estudio, especialmente gracias a su sonoridad directa y a la gran expresividad que ofrece cuando se dominan las matices de la respiración. En La mayor, encontramos una tonalidad muy musical, a menudo elegida por su color cantabile y su compatibilidad con numerosos repertorios.
Esta armónica diatónica en La mayor está dirigida a un público amplio: principiantes que buscan una tonalidad común para empezar, intermedios que trabajan la afinación y las alteraciones, y músicos avanzados que buscan una armónica dedicada a una tonalidad precisa para complementar su interpretación.
En cuanto a estilos, la serie diatónica mayor es especialmente adecuada para el blues, el rock, el folk/country y la música popular. También puede usarse en jazz en contextos específicos, sobre todo si se domina la articulación, las notas de aproximación y los efectos expresivos propios del diatónico.
Una armónica diatónica enfatiza un sonido vivo y reactivo, con una proyección eficaz para tocar en acústico o con amplificación. La tonalidad de La mayor ofrece un color claro y cálido, muy agradable para melodías, riffs y acompañamiento rítmico.
Este tipo de armónica también es buscado por su capacidad para producir inflexiones y efectos de fraseo: variaciones de respiración, vibrato, ataques más o menos marcados, y sobre todo el trabajo de los bends (alteraciones mediante técnica bucal) que aportan el carácter típico del blues. En la práctica, un diatónico en La se usa frecuentemente en " segunda posición " (cross harp), por ejemplo para tocar blues en Mi, lo que facilita el acceso a licks muy naturales bajo los dedos.
Una armónica diatónica está construida alrededor de una escala mayor en una tonalidad dada : es especialmente apreciada para el blues, el folk y el rock, gracias a su juego expresivo y sus posibilidades de efectos. Una armónica cromática, en cambio, añade un mecanismo (deslizante) para obtener todas las notas y facilitar las modulaciones, lo que la hace muy versátil en jazz y música clásica. El modelo presentado aquí es una armónica diatónica en La mayor.