Considerado como el producto estrella de la gama de micrófonos de cinta, el Royer R-121 se distingue por un enfoque completamente rediseñado de la cinta. El objetivo es claro: conservar la firma sonora que ha hecho que esta tecnología sea imprescindible para los ingenieros de sonido, eliminando al mismo tiempo sus limitaciones tradicionales. Resultado: un micrófono con carácter cálido y natural, pero diseñado en un chasis compacto, ligero y hecho para durar, con una fiabilidad que permite ofrecer una garantía de por vida.
El R-121 está dirigido a estudios de grabación, home studios exigentes y regías en vivo que buscan un micrófono capaz de soportar fuentes dinámicas sin agresividad en las altas frecuencias. Su directividad bidireccional (figura en 8) lo convierte en una excelente opción para manejar los efectos de proximidad, captar una fuente integrando una parte de ambiente controlado, o construir colocaciones estéreo y tomas más "amplias".
Está especialmente indicado para la grabación de guitarras, metales, overheads y cuerdas frotadas, con un resultado realista, denso y muy musical.
Al igual que las cintas más famosas, el R-121 ofrece una sensibilidad notable en los matices y una respuesta natural. Su nivel de ruido propio extremadamente bajo ayuda a preservar los detalles finos, especialmente en grabaciones delicadas (cuerdas, overheads suaves, texturas de amplificadores limpios), manteniendo al mismo tiempo un margen cómodo en la mezcla.
Diseñado para aplicaciones exigentes, incluyendo el escenario, cuenta con un elemento de cinta insensible al calor y a la humedad. Esta estabilidad mejora la tranquilidad diaria: menos preocupaciones durante sesiones largas, cambios de set o ambientes variables.
La directividad figura en 8 capta tanto por delante como por detrás, mientras rechaza fuertemente los lados. Es una ventaja para trabajar la separación entre fuentes, aprovechar la acústica de una sala o afinar el color (más cercano e íntimo, o más abierto y ambiental) según la colocación.