El Marshall CODE 50 pertenece a la familia de amplificadores con modelado de la marca, diseñado para recuperar el ADN Marshall con volumen controlado y la flexibilidad de lo digital. En el corazón del concepto, el modelado MST desarrollado con Softube busca reproducir de manera creíble el comportamiento de preamplificadores, etapas de potencia y altavoces emblemáticos, todo en un combo fácil de transportar y totalmente programable.
Este combo está dirigido al guitarrista principiante a intermedio que quiere explorar una amplia variedad de sonidos (clean, crunch, high gain) sin multiplicar pedales, pero también al músico avanzado que busca un amplificador versátil para casa, home studio y ensayos. Gracias a los presets y efectos integrados, es muy adecuado para estilos rock, blues, hard rock, pop y metal, además de ser práctico para trabajar con auriculares y tocar sobre backing tracks.
El CODE 50 ofrece 100 presets modificables y una arquitectura de sonidos basada en tres bloques: modelos de preamplificador MST, modelos de amplificador de potencia MST (EL34, 5881, EL84, 6L6) y simulaciones de altavoces MST (series 1960, 1936V, 1912, 1974X, etc.). En cuanto a efectos, dispones de una cadena completa (compresor, distorsiones tipo pedal, auto wah, pitch shifter, chorus, phaser, flanger, tremolo, delays con Tap Tempo, reverbs) con hasta 5 bloques simultáneos. El Bluetooth permite el control vía la aplicación Marshall Gateway y streaming de audio para el entrenamiento, mientras que el USB sirve tanto para trabajar en DAW como para reproducir pistas desde un ordenador. Un controlador de pie programable opcional (PEDL-91009, vendido por separado) permite asignar hasta 30 presets o funciones.
Amplificador con modelado, el CODE 50 privilegia una paleta Marshall muy amplia: desde cleans británicos hasta crunches nerviosos y saturaciones densas, con una sensación de "mordiente" y presencia adecuada para el rock. Los modelos MST inspirados en referencias históricas (JTM45, Bluesbreaker, Plexi, JCM800, Silver Jubilee, DSL, JVM, etc.) facilitan el paso de un sonido vintage dinámico a ganancias modernas más comprimidas. El altavoz de 12 pulgadas aporta proyección y cuerpo, mientras que las simulaciones de altavoces y la ecualización permiten ajustar el carácter según la guitarra y el contexto (habitación, ensayo, grabación).