El BRICASTI System 1 reúne, en un solo pack, los elementos clave para una integración profesional: el procesador M7N y su mando a distancia M10. La idea es simple: mantener el procesamiento en una ubicación lógica (rack, mueble técnico, bastidor) mientras se conserva el control de los ajustes en el punto más importante del estudio, la posición de escucha. Este enfoque "procesador + control dedicado" se inscribe en una lógica de trabajo de alta gama, donde la ergonomía es tan importante como la calidad del procesamiento, especialmente cuando se encadenan revisiones, recalls de sesión y validaciones con el cliente.
Este pack está dirigido a estudios y creadores que desean un procesador de tratamiento central, manejable de forma cómoda: ingenieros de sonido en mezcla, diseñadores de sonido, compositores, cabinas de broadcast, suites de postproducción o salas de grabación con un bastidor técnico remoto. El mando a distancia se convierte en una verdadera ventaja cuando el procesador no está al alcance: se ajusta, se compara, se afina, sin romper la escucha ni multiplicar los desplazamientos hacia el rack.
En un flujo de trabajo moderno, el control remoto también ayuda a mantener la precisión en los microajustes que hacen una reverberación creíble en una mezcla: dosificación, sensación de espacio, colocación adelante-atrás, coherencia entre varias fuentes, o adaptación rápida a una voz, una caja, cuerdas o una atmósfera. El resultado: mayor rapidez y, sobre todo, una toma de decisiones más fiable, porque todo se hace en el lugar correcto, al volumen adecuado, en el contexto adecuado de escucha.
El mando a distancia M10 está diseñado para ofrecer un control directo del procesador, con una lógica de trabajo orientada al estudio: acceder a los ajustes, afinarlos y mantenerse concentrado en lo que se escucha. Unido al cable de conexión de 10m, permite una instalación limpia y racional: el procesador puede permanecer en una zona técnica, mientras que el control se sitúa cerca del teclado maestro, la consola o el controlador de monitorización.
En la práctica, tener el procesador y su mando en el mismo pack evita configuraciones "improvisadas" y asegura el despliegue: compatibilidad, longitud de conexión adecuada y puesta en marcha rápida. Esto es especialmente útil en entornos donde se debe ser eficiente: sesiones con artistas, rotación de proyectos, recalls frecuentes o situaciones de prestación donde se instala y desinstala regularmente.
El System 1 pone énfasis en la precisión del ajuste en el punto de escucha: se pueden trabajar con mayor detalle los espacios, corregir más rápido un exceso de difusión, ajustar la sensación de profundidad o amplitud y controlar el equilibrio wet/dry en un contexto real de mezcla. Esta ergonomía ayuda a mantenerse musical, ya que se pasa menos tiempo manipulando y más tiempo escuchando.